La verdadera razón por la que te pican los mosquitos (zancudos)
- Edgar Sajche
- hace 6 horas
- 3 min de lectura
Hay personas que pueden disfrutar una tarde al aire libre sin una sola roncha, mientras que otras terminan cubiertas de picaduras en cuestión de minutos. Si alguna vez te has preguntado por qué pareces ser el “platillo favorito” de los mosquitos, la respuesta está lejos de los mitos sobre la “sangre dulce”.

La ciencia ha descubierto que estos insectos eligen a sus víctimas por una combinación de señales químicas, biológicas y hasta hábitos cotidianos que resultan irresistibles para ellos.
Lejos de ser una simple molestia del verano, comprender qué atrae a los mosquitos también ayuda a prevenir enfermedades transmitidas por estos insectos. La buena noticia es que algunos de esos factores pueden modificarse para reducir las probabilidades de sufrir picaduras.
¿Qué hace que los mosquitos te elijan?
Diversas investigaciones coinciden en que el principal factor no es la sangre, sino el olor corporal. Nuestro cuerpo libera cientos de compuestos químicos a través de la piel y el sudor, creando una especie de “huella aromática” única. Algunas personas producen una combinación de sustancias que resulta especialmente atractiva para las hembras de mosquito, responsables de todas las picaduras.
Los especialistas explican que el proceso comienza incluso antes de que el insecto se acerque. Primero detecta el dióxido de carbono (CO₂) que expulsamos al respirar. Después identifica el calor corporal, la humedad de la piel y, finalmente, los compuestos volátiles que desprende cada persona. Es esa mezcla química la que determina si un mosquito decide picarte o buscar otra víctima.
Incluso la cantidad de bacterias presentes en la piel influye en el olor natural del cuerpo, por lo que cada individuo emite señales distintas que pueden resultar más o menos atractivas para diferentes especies de mosquitos.
¿El tipo de sangre influye en las picaduras?
Aunque el olor corporal parece ser el factor determinante, los estudios también han encontrado una relación con el grupo sanguíneo.
Las investigaciones muestran que las personas con sangre tipo O suelen recibir más picaduras que quienes tienen tipo A o B. Los científicos todavía estudian la razón exacta, pero creen que ciertas proteínas y compuestos químicos asociados a este grupo sanguíneo podrían facilitar que los mosquitos identifiquen a sus presas.
Además, expertos estiman que una gran parte de nuestra “atracción” para estos insectos está determinada por la genética, lo que explica por qué algunas personas parecen ser un imán para los mosquitos sin importar dónde estén.

¿Qué otros factores aumentan el riesgo?
No todo depende del ADN. Existen hábitos y condiciones que también incrementan las probabilidades de sufrir picaduras.
Entre ellos destaca realizar actividad física, ya que aumenta la producción de CO₂, eleva la temperatura corporal y favorece la sudoración. Las mujeres embarazadas también suelen recibir más picaduras porque exhalan una mayor cantidad de dióxido de carbono y presentan una temperatura corporal ligeramente superior.
El consumo de cerveza también ha llamado la atención de los investigadores. Algunos estudios encontraron que beber una sola cerveza puede hacer que una persona resulte más atractiva para los mosquitos, posiblemente por cambios en el olor corporal o en la temperatura de la piel.
La ropa también juega un papel importante. Los tonos oscuros, especialmente negro y rojo, facilitan que estos insectos detecten a las personas, mientras que los colores claros ofrecen una ligera ventaja.
Un dato curioso que pocos conocen
Existe una realidad que suele sorprender: los mosquitos machos no pican.
Tanto machos como hembras se alimentan de néctar, pero únicamente las hembras necesitan obtener proteínas y otros nutrientes de la sangre para que sus huevos puedan desarrollarse correctamente. En otras palabras, cada picadura que recibimos proviene exclusivamente de una hembra.
¿Cómo evitar convertirte en su blanco favorito?
Aunque no es posible cambiar la genética ni el grupo sanguíneo, sí existen medidas eficaces para reducir el riesgo de picaduras:
Utilizar repelentes con ingredientes como DEET o picaridina.
Preferir ropa de colores claros y manga larga cuando sea posible.
Evitar permanecer al aire libre durante el amanecer y el atardecer, cuando los mosquitos están más activos.
Instalar mosquiteros en ventanas o zonas de descanso.
Eliminar recipientes con agua estancada donde puedan reproducirse.
La próxima vez que seas la única persona llena de ronchas, recuerda que no es cuestión de suerte. Los mosquitos siguen un sofisticado sistema de señales químicas y biológicas para elegir a sus víctimas, y la ciencia continúa descubriendo por qué algunas personas resultan mucho más irresistibles que otras.


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